Mostrando entradas con la etiqueta #alimentaciónsaludable. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #alimentaciónsaludable. Mostrar todas las entradas

jueves, 22 de septiembre de 2016

MERIENDAS SANAS PARA NIÑOS


SUGERENCIA DE PRESENTACIÓN


Hace poco una amiga y seguidora de mi blog, me comentaba que uno de los principales dilemas que tienen los padres es ¿qué es adecuado darles de merendar a los más pequeños?. Bien, en base a ésta duda, primero nos tenemos que plantear que lo primordial es mantener un equilibrio a lo largo del día, de modo que se realicen cinco comidas al día, suponiendo la merienda en torno a un 15% del valor calórico total del día.
Cuando los padres se plantean el menú diario de sus hijos pueden cometer el error de pensar únicamente en el desayuno, la comida y la cena, olvidando la merienda y el almuerzo. Sin embargo, la merienda es parte esencial de una alimentación sana y por eso se debe de cuidar su composición con el mismo interés que se dedica a las tres comidas principales.
Para que sea realmente beneficiosa incluirla hacia las cinco de la tarde (así llegará a la noche con hambre), teniendo en cuenta lo que ha comido y lo que va a cenar (para complementar los nutrientes), haciendo que sea variada (para que no se aburra de merendar siempre lo mismo).
La merienda supone un paréntesis y una recarga de energía muy útil y necesaria para continuar la jornada o para emprender una serie de actividades que requieren un esfuerzo psíquico y/o físico como es el caso de las actividades extraescolares realizadas por niños y adolescentes (aunque éste consejo es exactamente igual en adultos), por ejemplo. Por otra parte, una merienda adecuada ayuda a controlar el sobrepeso, ya que siempre es un recurso eficaz para calmar el apetito y no llegar a la cena con demasiada hambre. Evita "picar" entre horas y da sensación de saciedad.

La Asociación Española de Pediatría (AEP) y yo como Nutricionista os aconsejo Además de las tres comidas principales (desayuno, comida y cena), los niños no deben olvidar el aporte energético y nutricional del almuerzo y la merienda puesto que tomar algo a media tarde supone una ventaja nutricional, ya que garantiza el mantenimiento de niveles constantes de glucosa en sangre y evita el consumo de las reservas propias del organismo. Además, debido a que el aparato digestivo de los niños pequeños, todavía está en pleno periodo de maduración y desarrollo, su organismo no está suficientemente preparado para estar muchas horas sin comer.
 Lo más importante para los peques es crear un buen hábito alimentario y consolidarlo, sino que tampoco se puede no salta ésta ingesta y los padres se tienen que preocupar por conseguir que así sea y que el almuerzo y la merienda sea nutritiva y equilibrada.
Un estudio realizado sobre los hábitos de merienda delata no solo que muchos menores (el 25%) se saltan en ocasiones esta comida, sino que, además, un importante grupo de ellos merienda MAL, es decir, que consumen productos poco saludables. Los autores de este informe, pediatras del Hospital Rey Juan Carlos, de Madrid, apuntan que, a pesar de que la merienda es una comida fundamental para los niños, "también es la gran olvidada", ya que se dedica menos tiempo a su preparación.
Una de las cosas más importantes y que a mí como Nutricionista me ponen los pelos de punta, son esas meriendas tan desequilibras y cargadas de dulces, concretamente ayer iba paseando por la calle y vi a una persona cercana a mi entorno con su niño de 3 años, que iba merendando un paquete de galletas oreo y un zumo (evidentemente de bote). De ésta forma, no solo no conseguiremos reeducar correctamente los hábitos alimentarios de un niño, sino que además se contribuye a provocar un problema de salud como por ej.: posible sobrepeso, etc. Así que uno de los PILARES principales de la alimentación de los más peques, es tener cuidado con: las galletas, la crema de cacao, bollería industrial, zumos de bote, bebidas azucaradas, chuches y otros. Y puesto que la merienda suele ser la comida preferida de los más pequeños, se debe conseguir que sea SANA.

 

Reglas para una buena merienda infantil:

1.     Moderación. Las cantidades a ingerir no deben ser excesivas para evitar el exceso de calorías o anular el hambre para la cena. Se debe cuidar tanto el tipo de alimentos como la ración de los mismos.
2.    Digestión. Evita que la merienda interfiera en el proceso de digestión de la comida del mediodía. Debe estar lo suficientemente alejada de la misma y no tomarse demasiado tarde para impedir que niño no tenga hambre a la hora de la cena.
3.    Opciones poco saludables para merendar:
·         Ofrecer al niño un paquete de galletas para calmar el hambre.
·         Permitir que el niño llene su tripa con patatas fritas, cacahuetes, dulces, etc.
·         Pensar que con un bollo (sobaos, donuts, etc) el niño estará alimentado.
·          Sustituir los zumos de frutas (porque al niño no le gusta) por bebidas gaseosas.
·         Permitir que el niño meriende viendo la televisión o delante del ordenador. Eso le distraerá y creará un mal hábito de cara al futuro.




A continuación os dejo unas sugerencias para meriendas de los niños que vienen en la guía elaborada por la Agencia española de Seguridad Alimentaria y Nutrición y otros ejemplos a mayores que os sugiero yo.
·         LÁCTEO y FRUTA. Un lácteo sano y una fruta son la combinación perfecta para la merienda. La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria recomienda que los niños hasta tres años consuman lácteos enteros y, a partir de los tres años o si el pequeño tiene sobrepeso, optar por los semidesnatados o desnatados. Otro dato a tener en cuenta es que no se abuse de postres lácteos dulces, intentad introducir yogures naturales o de frutas, y no abusar de aquéllos hechos con nata. La fruta pueden tomarla con piel o sin piel (bien lavada), en función del gusto del menor.

·         Bocadillo de queso. Un bocadillo elaborado con pan fresco del día, evitar pan de molde que lleva una serie de ingredientes como azúcares y grasas, para aumentar su conservación y que conlleva mucha más calorías de las necesarias, frente al pan fresco que solo lleva harina de trigo, levadura y agua. Además, si el pan es integral se convierte en una opción más saludable, aumentando la cantidad de fibra. Y cuanto antes se incluya en la alimentación de los niños conseguiremos que se acostumbren a su sabor desde temprana edad. En cuanto a los quesos, son aconsejables los que sean más bajos en grasa (requesón o queso fresco) y con sabor más suave, no ocurre nada si optamos por otros quesos, pero se debe de buscar siempre el equilibrio y si se convierte en una opción de varias veces por semana, mejor recurrir a los quesos menos grasos.

·         Otros bocadillos: Bocadillo de jamón y pera, bocadillo de pantumaca, bocadillo de jamón serrano, de jamón de york bajo en grasa y sal, jamón de pavo bajo en grasa y sal acompañado con unas rodajas de tomate, bocadillo de atún con tomate (e incluso con un poquito de tomate frito, pero preferiblemente hecho en casa), atún (preferiblemente al natural o en escabeche, o elegirlo en aceite de oliva) con aceitunas, tostadas con aguacate y pipas, aguacate y queso fresco, salmón con queso, opciones alternativas y que pueden ser muy creativas haciéndolos participes a ellos para prepararlo es utilizar semillas y frutos secos, por ejemplo: hacer una tostada con aguacate, pipas y unas nueces u otro fruto seco (tener en cuenta la edad del pequeño y su tolerancia, porque el fruto seco suele ser un alimento bastante alergénico) y cualquier crema elaborada en casa tipo queso untable con nueces trituradas, o aceitunas, incluso hummus o guacamole.
Entre los embutidos y productos de charcutería, podremos introducir de vez en cuando otros menos recomendables, y si son caseros mucho mejor o siempre procurar leer el etiquetado de los productos, para evitar aquellos que llevan añadidos “gratuitos” que podemos evitar.
·           Bizcocho casero y manzana. Un rico bizcocho casero es una alternativa más saludable para los pequeños que una pieza de bollería industrial (aporta la mitad de calorías y contiene menos grasa y azúcares). La manzana, además de rica en fósforo y vitamina B, ayuda a mantener los dientes limpios y sanos, ya que protegen de las caries. Pero puede ser también otra fruta o un vaso de leche, otro dato importante es el “Cacao” para la leche, cuanto más pequeños sean más fácil será acostumbrarles a evitar malos hábitos, los padres deben de saber que la leche chocolateada implica que se absorba mal el calcio que aporta a mayor cantidad de fósforo que aporta el cacao, por lo tanto la leche un poco mancha bien, pero color chocolate significa más calorías, más azúcar y menos nutritiva.
·         Frutos secos y plátano. La AEP recomienda el consumo de los frutos secos, nunca salados, para los niños, aunque aconseja darlos molidos a los menores de tres años, por el riesgo de atragantamiento. Son ricos en fibra vitaminas y minerales y contienen grasas saludables. El plátano suele gustarles por su sabor dulce e intenso y, aunque su valor calórico es superior a otras frutas, es muy adecuado si realiza ejercicio a continuación.
·         Un plátano en trocitos y unos cuantos taquitos de queso de Burgos o de otro queso suave.
·         Una cuajada (mejor casera) y una rodaja de piña en almíbar.
·         Un vaso de leche con cacao en polvo (que manche la leche pero no la chocolate por completo) acompañado por una tostada (con mermelada de frutas o con un chorrito de aceite de oliva).
·         Un batido casero de frutas con leche.
NOTA: con éstos alimentos en la merienda ayudaremos a cubrir las raciones diarias recomendadas de lácteos y frutas.

Entre los alimentos menos recomendables para la merienda de los pequeños destacan:
·         Bollería industrial. Un 34% de los niños de 6 años y un 46% de los de 12 años toman estos productos. Aunque es una de las opciones más cómodas para los padres, es también la menos recomendable.
·         Lácteos con alto porcentaje graso. Aunque un 94% de los menores ingiere lácteos en la merienda, el 76% lo hace en forma de flanes, natillas o batidos industriales, productos que contienen un alto porcentaje de grasa y que, por tanto, son desaconsejables en la dieta infantil.
·         Bebidas azucaradas. Los zumos de frutas envasados y las bebidas gaseosas forman parte de la merienda de muchos niños. Este tipo de productos pueden poseer gran cantidad de azúcares y "contribuyen de manera importante al desarrollo de obesidad", explican estos expertos.
·         Cereales de desayuno azucarados, es mejor optar por cereales más naturales como avena, o cereales de arroz integral o similar.




miércoles, 21 de septiembre de 2016

LA UVA

LAS UVAS

Hoy dejo ésta entrada para completar la información que di a la foto anexada hace 5 dias en Facebook, Instagram y Twitter, de un racimo de uvas de cosecha de las parras que tiene mi padre (por cierto riquísimas!!!!!) ;).
La uva está compuesta por un 80% de agua y aporta alrededor de *63-67 calorías por cada 100 gramos.

Propiedades de las uvas:
Entre sus muchos componentes existen ciertas sustancias que pueden brindar grandes beneficios a la salud como son los compuestos fenólicos: antocianinas, taninos y flavonoides, cuya función principal es como antioxidantes. Por otro lado el resveratrol y demás flavonoides son capaces de mejorar la circulación sanguínea al producir vasodilatación e impedir la agregación plaquetaria, lo cual previene la formación de trombos o coágulos en la sangre.
También contienen: fructosa, carotenoides, vitamina A, vitaminas del complejo B, y otras más como la C, la vitamina K, D y E. Entre los minerales contenidos en la uva se destacan el potasio y el magnesio, los cuales están ampliamente involucrados en la contracción muscular.
Entre otros de sus beneficios se encuentran sus propiedades laxantes que son suaves y naturales debido a su contenido en fibra, sobre todo en la piel de la uva.

Son el snack ideal y de temporada, ahora época de vendimia, para niños y grandes, también una alternativa saludable como postre, gracias a su sabor dulce y sus escasas *63-67 calorías por cada 100gr, pueden calmar la ansiedad fácilmente sin incrementar excesivamente el aporte calórico. Además son perfectas para depurar, regularizar el tránsito intestinal y colmarnos de nutrientes.


 Recomendaciones que se dan seleccionar las uvas que compramos

Elegir las uvas más frescas conlleva revisar su piel, que debe de estar libre de manchas y con una textura tersa. Elige aquellas uvas que estén jugosas visualmente y no luzcan arrugadas.
¿Cómo podemos determinar su dulzura?: por ejemplo una uva verde debe presentar un color ligeramente amarillo, la roja debe tener un color más uniforme, sin decoloraciones, mientras que la negra debe tener un color bastante oscuro.
Es recomendable consumirlas frescas, es decir en el momento de su compra, y si se van a almacenar debe ser en refrigeración, ya que las uvas a temperatura ambiente pueden llegar a fermentarse, acelerando su deterioro.
Las uvas en refrigeración pueden durar entre 10 a 15 días, pero es recomendable guardarlas sin lavar, para una mejor conservación.

Otra forma de consumirlas es como uvas pasas, que es la uva que ha sido deshidratada, son energéticas (*275kcal) y comparten muchas propiedades con las uvas frescas, son rica fuente de vitaminas y potasio, una buena opción para los deportistas.

Advertencias ante su consumo:
Las uvas son una fruta excelente para casi todos, sin embargo se debe consumir moderadamente, ya que tienen efecto laxante, consumir uvas en exceso puede provocar diarrea.

Las personas que son alérgicas a los compuestos de las uvas tampoco deben consumirlas, y la reacción alérgica se puede manifestar con dolor de estómago, vómitos, cefaleas, boca seca, entre otros síntomas.

El consumo regular de uvas también puede intervenir con algunos **fármacos, que se metabolizan mediante isoenzimas. Si se va a consumir con regularidad y en cantidad estando bajo medicación, es importante consultarlo con su médico.

Son fuente de carbohidratos, es decir azúcares, por lo que deben consumirse con moderación en caso de diabetes.

Por último,  si se padecen cálculos renales es recomendable no consumirlas en exceso.


*Ref.: Dato obtenido “Tabla de Composición de Alimentos” José Mataix Verdú.
**Ref.: Dato obtenido Info-farmacia.com (Dr. López Tricas)


lunes, 28 de septiembre de 2015

LAS PROTEÍNAS

LAS PROTEÍNAS


Las proteínas son macromoléculas que tienen una descripción bioquímica más compleja que lo que a continuación os voy a exponer, pero que lo hago así para que todo el público que lee mis artículos pueda entenderme.
Las proteínas actualmente tan conocidas por dietas famosas como la dieta “DUKAN” o similares y tan comúnmente mencionadas en los gimnasios, pues bien éstos macronutrientes constituyen alrededor del 50% del peso seco de los tejidos y no existe proceso biológico alguno que no dependa de la participación de este tipo de sustancias, lo cual indica que son imprescindibles y necesarias.
Algunas de las funciones principales de las proteínas:
  • Proporcionan los aminoácidos esenciales fundamentales para la síntesis tisular (reparación de tejidos).
  • Son esenciales para el crecimiento, ya que otros macronutrientes como las grasas y carbohidratos no las pueden sustituir, puesto que en su composición no contienen nitrógeno.
  • Son un componente fundamental para la formación de los jugos digestivos, hormonas, proteínas plasmáticas, hemoglobina, vitaminas y enzimas.
  • Funcionan manteniendo el equilibrio osmótico y junto con otros sistemas actúan como amortiguadores para mantener constante el pH del medio interno.
  • Energéticamente, las proteínas aportan al organismo 4 Kcal de energía por cada gramo que se ingiere.
  • Actúan como catalizadores biológicos acelerando la velocidad de las reacciones químicas del metabolismo. Son las enzimas.
    Actúan como transporte de gases como oxígeno y dióxido de carbono en sangre. (hemoglobina).
  • Actúan como defensa, los anticuerpos son proteínas de defensa natural contra infecciones o agentes extraños.
  • Permiten el movimiento celular a través de la miosina y actina (proteínas contráctiles musculares).
  • Resistencia. El colágeno es la principal proteína integrante de los tejidos de sostén.
ALIMENTOS DONDE LAS ENCONTRAMOS
Las proteínas están mayormente presentes en alimentos de origen animal: carnes, huevos, leche y en menor proporción en vegetales como la soja, legumbres, cereales y frutos secos.
PRODUCTO FINAL METABÓLICO
En el metabolismo, el principal producto final de las proteínas es el amoníaco (NH3) que luego se convierte en urea (NH2)2CO2 en el hígado y se excreta a través de la orina.


DIFERENCIAS ENTRE LAS PROTEÍNAS VEGETALES Y LAS PROTEÍNAS ANIMALES.
La principal característica es la diferencia en cuanto a lo que se refiere a calidad nutricional y ¿cómo explicar esto?: la proteína animal posee todos los aminoácidos esenciales por lo que se considera una proteína de alto valor biológico por lo tanto de alta calidad nutricional, mientras que la proteína vegetal no tiene esta característica y para lograr una proteína completa de origen vegetal tenemos que combinar alimentos para conseguir una proteína de alto valor biológico.
Otra característica a tener en cuenta es la densidad nutritiva de cada alimento, es decir, la cantidad de proteína concentrada por volumen de alimento. Encontrando por lo tanto que la proteína de origen animal, como por ejemplo en la carne, un promedio de 20 gramos de proteína por cada 100 gramos de alimento frente a lo que podemos encontrar de proteína vegetal, como puede ser por ejemplo lo que encontramos en cualquier legumbre más de 20% de proteínas. Sin embargo, en los cereales integrales y en los frutos secos el porcentaje de proteína puede ser inferior, excepto en el cacahuete que posee un 25% de proteínas.
Un dato muy importante a tener en cuenta para complementar nuestra alimentación diaria es que debemos considerar la porción o la cantidad que podemos consumir en una ingesta, porque si bien es muy fácil consumir 100 gramos de carne o 100 gramos de huevo (2 unidades) en una sola ingesta, es casi imposible consumir 100 gramos de legumbres o de cereales integrales en una misma comida,  siendo la ración promedio de aproximadamente 50 gramos.
Por último, me gustaría reseñar una diferencia primordial a la hora del cómputo calórico diario y de nutrientes aportado por ambos tipos de grupos de alimentos compuestos por proteína animal y vegetal. Las diferencias son los nutrientes y las calorías que las acompañan dependiendo de cuál sea su origen, ya que la proteína animal generalmente se acompaña de grasa, fundamentalmente saturada,  a excepción del pescado azul, y no poseen mucho más de 200 Kcal por cada 100 gramos de alimento, mientras que las legumbres, cereales o frutos secos, se acompañan de nutrientes como antioxidantes, fibra, hidratos y micronutrientes varios, pero concentran muchas más calorías ≥ 300 Kcal por cada 100 gramos.